Casi logro ser tímida poesía
Mi mente crea idílicas imágenes.
Pretende en palabras dejarte
gotas que recorren mis arterias
en vorágine de armonía variable.
Un viento desolado las envuelve,
regresan a mis manos
dictando sólo frases,
con inocua ambición
que bañen tus pupilas y tú corazón.
En tímida emoción quietud embeleso,
aguardaré a que las cobije el mañana,
no tiene asidero ésta constante
de dibujarte poemas en el aire,
refugiarme a trasluz de alguna estrella
en un cielo cristalino e indulgente.
Mi mente crea, acentuando sus vuelos,
su alma con alas rasantes,
sus miedos, sus gozos,
y una lágrima latente esboza la fuente
del sentir, que en albos versos convierte
con la sola intención que rocen tu frente,
y dejen en tus manos
a modo de diminutas perlas
un centellear de abrazos gigantes.
Invisible semblanza que otorga la magia
de unas pocas letras que crea...y recrea...
danzando entre nubes mi mente...
Auténtica muestra, quizá sin arte,
diamante sin pulir, es ardua faena...
más con mágica convicción
en cada esquema,
es el lema que guía el expresarme,
a cincelarte un verso... casi.
Con imagen modesta, muy mía,
sin revisión, si osadía y melancolía,
así siente mi alma al nombrarte.
¿Qué debo ahondar, cultivarme?
Lo sé, y es por eso que ruego su clemencia,
a mis delirios de poeta...
y Dios me hace un guiño
María del Carmen Menéndez García
23.08.10
|