UNA VEZ...
Una vez el mar en desatino...
quebró las reglas del sosiego
embravecido en olas sin destino,
en marejada gris, borró ternuras,
estaban dibujadas en la arena...
de una playa cubierta por olvidos,
constante navegante de quimeras
surcaba lo confines en remolino,
amaba la placidez de las gaviotas;
que danzaban en su magia
sobre las olas.
Y, una vez...mí corazón... en desatino...
quiso ser timonel de sentimientos,
lanzó a la nada un sueño, en su intento,
ancló en blanca playa, y en sol sereno
le puso alas azules a sus pensamientos,
se recostó gozoso meditando,
embelezado por el candor del cielo,
y de pronto una mañana, una de tantas...
en oleaje constante de añoranzas,
acariciado por los tiempos ya vividos,
se dejó mecer por agua mansa,
en una playa desierta... en desatino...
Mari Carmen
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