Quereres
Quiso en un acto de ternura
inventar felicidad en fantasía,
tarde, aprendió lo imposible.
Quiso en un acto de ceguera
borrar de la paleta de arcoíris
los grises que todo confundían,
tarde comprendió de la simbiosis
necesaria para matizar colores,
en los eternos cambios de la vida.
Quiso ver un océano en el cemento,
estáticas olas en frialdad de acero
regaron de arena su mirada,
y apagaron sed, en salada lágrima.
Ya no quiere nada, o quizá todo...
y todo sea, las ternuras,
los grises que trasmutan,
y las alas quietas, que aun así, agitan
anhelos del alma hacia la luz...
© María del Carmen Menéndez García
junio de 2007 |