son vuelos del alma
Comenzar desde los pies un poema,
dejar que la sangre fluya irreverente
por todos los regueros del alma,
pues desde los pies... se alimenta.
Alcanza a la mente, desciende al corazón,
sediento se abre y comienza el misterio.
Un deletrear de sentimientos vuelan
puros, blancos, y dirán... sin destreza.
Alguien se detiene en el escrito,
lentamente saborea las ideas,
la palabra es la dueña de emociones
y se resuelve la polémica del poeta.
Permitir a los sentidos los silencios
a las lágrimas que broten a su manera
cuando el alma se estruja, en su quimera.
Luego, puede que se logre la coherencia
de dejar en el blanco de una hoja,
esos versos con todos los atuendos...
qué desde los pies..., a la cumbre nos elevan.
María del Carmen Menéndez García
20 de marzo de 2011
(compartiendo opiniones de Male y Stella)
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