En el sendero del alma
Los colores grises en letras
se vieron encandilados
por el fulgor de una estrella.
Relatividad de un cosmos
que le extendía su arcano
y supo asirse a un milagro.
Y despierta, en una nube,
pues desde allí, se ve más claro,
es la fuerza en lo intangible
cuando al alma cubre el llanto.
Dice... que todo es sereno,
que el pecho no oprime tanto,
respira..., respira hondo...
y el infinito se torna cálido.
Dice... que en su osadía
de versos desalineados,
se desgrana en esperanza
con el temblor de sus manos,
que transcriben las palabras
que su corazón no ha callado.
Hasta dice... que la luna
su desvelo acompañando,
de arco iris bordó su manto
iluminando a la estrella
hacia su sitio soñado,
y un manojo de emociones
va en su camino pintando...
Es todo tan abstracto...
éste batir de alas...
y van surcando los años...
Maricarmen Menéndez García
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