A DOS ALMAS
Quedé al descubierto en mi sentimiento,
me sentía segura jugando aquél juego,
el renacer un loco amor, inseguro y cierto.
Pasaron los años, y luego la magia furtiva,
tú ausente, yo balbuceando recuerdos.
Cobardes solitarios en un escenario
que ahora el destino, le tilda de tiempo...
y en éste invierno que todo lo cubre,
tus respuestas templadas de amor y silencio,
caballero andante, torbellino y requiebros;
¿por qué la utopía quebró el sortilegio?
Es que no entiendes que va más allá...
que es amor del alma, y ya enmienda no tiene.
Te nombraré en mi desierto, en compañía del viento,
es ágil e inmutable, acercará el eco de tu nombre,
que mis labios dicen, besando un misterio.
Amor de dos almas, pintaste la mía de azules
hace tanto tiempo, dueño de un arco iris
que me cegó por momentos, sé bien que me amas,
ése es tú secreto, y el mío..., una herida
en medio del pecho.
Maricarmen Menéndez García
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