PERMITE...SIN TEMOR
A veces...se trata de cerrar la mirilla del alma,
en dejo indiferente y dejar pasar, sin ver...
colocar coraza a dispersas ternuras
de modo que no marchiten por falta de luz...
A veces...se trata de encadenar los brazos
caprichosos, extendiendo sueños.
Se cree y se piensa que es el modo de no caer...
más es imposible, presumida necedad del ser,
pues el alma...se abre y encierra amores
en inagotable fuente que cura, en desierto gris,
caricias... cómo no dejar que fluyan a ti,
abrazos...impacientes alas que ciñen el amor,
pues no pidas que se aletarguen los sentidos,
si en cada latido con fuerza se renace.
Permite que fluya la celeste esencia,
y estrellas de noches sigilosas,
besarán tu frente, y verás que a veces...
bien vale la pena transitar el roce de nívea espina,
si el fin de azules, es el cuenco de trémulas manos
que mecen sedientas, en el remanso de tú corazón...
Maricarmen Menéndez García
|