La soledad y yo
En una tarde de un oculto sol
quizá en rubor tras de las nubes,
la soledad acompaña, y en total
desnudez es derrotero en sentimientos.
Y se explaya con inocente soltura
entre la hondura de trémulos versos,
y suelta metáforas inconclusas,
cometas que se elevan en desconcierto
es un vaivén acompasado, y es el aire
con sus giros quién forma níveo Norte
que se aferra a la tristeza que no quiebra
el encanto, del entrañable silencio
y el tesoro innato de los pensamientos,
plasmados en presentes y recuerdos.
Y las letras se unen en amores,
y conjugan relatos sensibleros,
y en la hora del remanso... al leerlos,
llora el alma, y una perla cristalina
se desliza tímida al parir el verso.
Y reaparece el Sol, amigo del Poeta,
para brindarle su tibieza,
al notar, que tiritan sus alucinadas manos,
capaces de dibujarle desnudas...sus intentos...
Maricarmen
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