VOLAR CON EL ALMA
Un hilo de seda le acaricio el rostro,
hizo un tenue mohín y miró a lo alto
siguiendo un punto impreciso,
y aferro arcanos a traslucido enlace,
en un hilo de ilusiones elevó su ruego.
Paseo por confines encandilados
en blancos, azules, mágica armonía,
rozó las estrellas y dejó que el sol
cegará sus miedos, sensibles, austeros,
y volaba alto, casi, habitando un cielo.
Y el hilo de seda, muy frágil se quiebra,
quiere despertarle, volverle a la tierra
sugiere a una nube ayude en la tarea,
meciendo suave a desprender sus manos,
desnudas palomas sin alas...
Abrazó a una estrella, y creó diademas
con hilos de seda...
Maricarmen
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