ENCUENTRO CON UN SOL
A MI NIETA, LUCIANA
Te he visto, con tus aires de princesa,
tu trono... una flor que florecía,
te he visto, soñadora, sorprendida,
con cada amanecer en tu alegría,
tus ojos, dos candelas encendidas,
un verde mar, puro remanso,
tu risa, cascabel, dulce armonía.
Y de pronto, pensativa, inconstante,
con un tierno rubor en tus mejillas.
Ese modo de entregarnos tu cariño,
colores que cubren los espacios,
tus tiernos sentimientos, vida mía.
En cada nuevo encuentro te descubro,
pues veo la nobleza de tu esencia,
y agradezco al Señor, por ser tu huella.
No acompaño el día a día, más te percibo...
y al llegar el momento que tanto ansío,
compruebo, que mí princesa, ya es una reina.
Maricarmen
23/07/2009
|